Tratamiento farmacológico

El objetivo del tratamiento es la recuperación clínica y remisión total. El psiquiatra y el paciente deben establecer una serie de objetivos.

 En el tratamiento farmacológico se destacan como factores principales  e interdependientes el médico, el paciente y el medicamento. Es de suma importancia la relación que se pueda establecer paciente-médico y el cumplimiento del tratamiento señalado por el profesional especializado en TOC, para lograr la mejoría deseada del paciente; la cual se basa en la continuidad del proceso terapéutico y farmacológico.

 
El plan terapéutico es personalizado, brindado por un psiquiatra experto en TOC, y basado en las preferencias del paciente, severidad de la enfermedad, comorbilidades (enfermedades psiquiatritas relacionadas), enfermedades médicas concomitantes, complicaciones como el abuso de sustancias e ideación suicida, antecedentes de tratamientos previos, situación económica y disponibilidad del tratamiento. El psiquiatra debe considerar valorar la severidad del TOC y de las condiciones comórbida y del efecto de los mismos sobre la vida diaria del paciente.
 
El objetivo del tratamiento es la recuperación clínica y remisión total. El psiquiatra y el paciente deben establecer una serie de objetivos en busca de mejorar su calidad de vida. Esto incluye disminuir la intensidad y frecuencia de los síntomas y mejorar su funcionamiento global. Otros objetivos podrían ser mejorar la cooperación del paciente con su cuidado, disminuir los efectos adversos del tratamiento, desarrollar estrategias para manejar estresores, educar al paciente y familia en relación al TOC
 
Los psicofármacos aprobados internacionalmente para el tratamiento del TOC son, en orden alfabético: Citalopram, Clomipramina, Escitalopram, Fluoxetina, Fluvoxamina, Paroxetina y Sertralina.
 
En algunas ocasiones los pacientes no consiguen la mejoría adecuada tomando la medicación antiobsesiva, en estos casos es cuando es necesario potenciar el tratamiento farmacológico con otros medicamentos. La elección del medicamento potenciador se va a basar en las características del TOC, el subtipo de TOC, los trastornos concomitantes que padezca el paciente, la historia de la enfermedad, sus antecedentes familiares, etc. Dado que existen muchas alternativas de potenciación es crucial la experiencia y especialización en el tratamiento del TOC por parte del psiquiatra.